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Cualquiera puede ganar el Nacional

Seguro que muchos de vosotros vais a jugar este fin de semana el Nacional 2018 en Sevilla. Y seguro que muchos vais pensando que no habéis testeado lo suficiente, que no tenéis ni idea de cómo sacar ventaja en el mirror o que todavía tenéis que leeros alguna carta cuando drafteáis. Pues escribo este artículo para subiros la moral a menos de un día del evento; porque sí, creo que de entre todos los jugadores y jugadoras de este finde cualquiera puede ser el próximo campeón nacional.

¿En qué me baso para lanzarme a decir tal afirmación? Pues en las circunstancias en las que gané este gran torneo el año pasado. Una de las grandes alegrías de mi carrera como jugador de MTG, y también de mi vida. Y ganar tal título fue algo tan inesperado para mí, que he decidido compartir algunos detalles que, repito, pueden insuflar esperanza entre los que veis esto como algo inalcanzable. 

Tras el Nacional 2017 escribí un artículo sobre la lista de RG Pummeler con la que gané. Por supuesto todo lo que conté en ese artículo es cierto, pero digamos que hablé sobre todo del aspecto racional del mazo y del evento. He esperado casi un año para escribir de la vertiente emocional que rodeó a la lista y al torneo, pues creo que es el momento más oportuno. 

Treasure Map ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Cliff Childs

 

Un torneo que preparé poco

Dentro de lo que considero preparar un torneo, fue un torneo que preparé poco. Obviamente jugué unas cuantas ligas con varios mazos diferentes que me llamaban la atención, pero sin dedicarle el tiempo que suelo dedicarle a competiciones de este tipo.

Normalmente pruebo muchas listas hasta que encuentro con la que me siento más cómodo. Si no hay tiempo para probarlas todas voy directamente a los arquetipos con los que me siento más cómodo, y deshecho los mazos con los que “no me veo”. 

Algunos de mis compañeros de equipo son testigos de que, unas semanas antes, pasaba por una etapa un poco desencantada con MTG. No me atraían muchos los decks que se perfilaban para el evento, no tenía muchas ganas de innovar o probar listas nuevas (algo que adoro hacer, sobre todo tras una rotación de Standard como ocurría por aquel entonces), y no tenía muchas ganas de dedicar mucho tiempo a Magic, sobre todo porque otros pájaros ocupaban mi cabeza.

Entre esos pájaros, estaba el hecho de que estaba empezando a conocer algo más a una de las personas más maravillosas que he conocido en mi vida. Y quizá por eso mi ilusión por los cartones se veía muy superada por otro tipo de ilusión. Pensándolo a posteriori, creo que esta sensación estuvo más presente de lo que creía en las decisiones que tomaba esos días. 

 

Elegí Pummeler dos días antes del evento

Esto ya lo he mencionado varias veces. Es algo que todos hemos hecho más de una vez. Recuerdo el Grand Prix Bologna de los eldrazis, en el que elegí mazo a las cuatro de la mañana del mismo día 1, es decir a solo 5 horas de empezar. Aunque no suele ser recomendable, porque entonces no tienes tiempo para poder “perfeccionar” esa lista y analizar si es la óptima (a menos que fuera una decisión que ya valorabas y hubieras hecho este proceso días antes). 

En Bologna salió medianamente bien y acabé 7-2 en el día 1, pero con la sensación continua (y real), de que si hubiera elegido esa lista días antes habría podido modificarla para sacarle más partido y hacer mejor resultado.

Electrostatic Pummeler©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Slawomir Maniak

Elegir esa lista de RG Pummeler para el Nacional, con tan poco tiempo de antelación, también me hizo sentir que la lista podía ser mejor de lo que era si le hubiera invertido más horas, especialmente el banquillo. Pero esta vez la decisión fue tan acertada que, perfecta o no, conseguí lo increíble con unas 75 cartas a las que tengo especial cariño.

No valoré esa opción hasta dos días antes, pero en este caso meses antes había jugado Pummeler muchísimas horas, grindeando en el MOL con el mismo. Esta experiencia la acumulas, y no es como si decidieras un deck que no has tocado en tu vida.

Más que testear, lo que hice los días anteriores fue pensar mucho en qué jugar, en si había algo que pudiera jugar con lo que me sintiera cómodo y que ganara al field de Tokens, UW y Temur que iba a encontrar en Sevilla. 

El jueves anterior a los Trials era festivo en Madrid, y en un último intento de probar algo diferente a Temur Energy (que era la apuesta segura ante mis dudas) vi la antigua lista de Pummeler entre los decks del MOL. Probé una liga pensando en por qué se habría dejado de jugar y empecé a cosechar victorias contra los Tier. Me di cuenta de que era muy buena especialmente vs. UW y Tokens, que eran los que precisamente intentaban acabar con la hegemonía de Temur Energy. ¿Era una locura cambiar a estas alturas? 

Lo que consideraba un insuficiente testeo me hizo llegar a pensar, una semana antes, en que no sabía ni para qué iba a Sevilla. Mis expectativas de buenos resultados eran nulas y probablemente me iba a estampar (mis resultados de draft, como digo más adelante, tampoco eran brillantes). Así que llegué a tomarme el finde únicamente como un viaje de amigos en el que seguro que lo iba a pasar genial. Jugaría algo que me divirtiera y punto.

Con todo esto quiero llegar a que, en esta situación, es más fácil elegir lo que parece una locura. Tienes cero presión por el tiempo invertido en preparar el torneo. Tienes cero presión por hacer un mal resultado, pues hacerlo ni siquiera es tu principal ilusión en ese momento. Tu cabeza está en otro sitio. Tus emociones también lo están. Temur es lo que espera todo el mundo. En la vida hay que arriesgar. Decidido. Juego Pummeler.

Settle the Wreckage ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Dimitar

Así que pedí unas horas antes de salir de Madrid para Sevilla cuatro copias de Electrostatic Pummeler a mi compañero y amigo Raúl Vallejo, porque no encontraba mis copias entre el desorden de cartas que copaban mi armario. Y recuerdo que les dije justo antes de arrancar para Sevilla: “Si esta tarde en los Trials me llevó buenas sensaciones con Pummeler, juego Pummeler”

Yo ya intuía que las sensaciones iban a ser buenas por lo que había notado la tarde anterior. Llevaba también Temur Energy enfundada como segunda opción. Pero las posibilidades de que jugara la opción “safe” eran casi nulas. Era algo que podía sentir. Hay que seguir tu intuición más veces, es algo que habréis leído en varios artículos míos anteriores a que todo esto pasara. El Nacional 2017 me hizo reafirmarme en esta creencia aún más. 

Mis compañeros de coche insinuaron que había perdido la cabeza, pero que aquí tenía las copias de Pummelers que pedí. En el desayuno del hotel previo a empezar el torneo muchos compañeros hablaban de los emparejamientos, de cómo afrontar los mirros…  Normal, no íbamos a discutir sobre pizza con piña o sin piña en ese momento. Fue en ese momento cuando decidí también desvelar lo que jugaba a todo el equipo. Podéis imaginar la reacción de sorpresa e incredulidad. En palabras de mi muy amigo Joy: “Esto solo puede ser un desastre o una genialidad”.

Tanta opinión dudosa y negativa puede hacer que te eches atrás y cambiar de nuevo antes de entregar la lista. Por la presión social y todo eso. Pero no me digáis que no hay un puntito de rebeldía que emerge de tu ser cuando tienes una intuición y todo el mundo te dice que no hagas tonterías y que no deberías hacer eso; da igual que hablemos de MTG o no. Así que hice honor a algo que me ha caracterizado toda mi vida en Magic: hice lo que me dio la gana. Entregué orgulloso mi lista de Pummeler a los jueces. ¿Qué podía salir mal? Y si salía mal ¿acaso importaba tanto?

Burning Sun's Avatar ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Randy Vargas

 

El primer 3-0 en draft de Ixalan lo hice durante el propio torneo

Otro dato curioso. El único perfect en draft de Ixalan que he hecho en mi vida fue el segundo draft del torneo. Y para más ironía, con un deck que daba vergüenza (y de esto hay muchos testigos). Tuve que cambiar los dos colores que estaba picando tras el primer sobre y el resultado fue un deck WB con Vona, Butcher of Magan y una buena pila de basura que le acompañaba. La fe en hacer buen resultado con ese mazo de draft era directamente proporcional a las esperanzas que tenían puestas en mí la gente a la que le decía que jugaba Pummeler. ¿Coincidencia?

Mi primer draft fue muy bueno en cambio. Tenía una RG Dinosaurs con la que me supo agridulce que se me escapara el 3-0, porque era un mazo realmente bueno. De lo mejorcito que había drafteado en Ixalan. Hice un 2-1 con este. La única ronda que perdí en todo el fin de semana.

Como comentario adicional me gustaría añadir que odiaba el draft de Ixalan. No lo soportaba. Me parecía que no eran más que osos pardos pegándose entre ellos. Y de vez en cuando, alguno exploraba y gozaba de ese punto extra. No sé si todo tiene relación, pero me parecía poco interesante y poco estimulante, y quizá por eso en el testeo previo no conseguía hacer un resultado medianamente decente. Mis compañeros de coche también son testigos de mis quejas y lloros al respecto. 

Vona, Buthcer of Magan ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Volkan Baga

 

Asimilar lo conseguido

Pero resulta que te pones a jugar, ronda a ronda, y ganas una. Y otra. Y otra. Y así hasta que no queda nadie más a quién ganar. Te vas al World Magic Cup a Niza con cero expectativas previas de conseguir lo que acabas de conseguir. Contra todo pronóstico. En contra de todo lo que cualquiera podría pensar cuando veía lo que jugabas; e incluso en contra de lo que tú mismo esperabas de tus resultados, te conviertes en el Campeón de España de Magic del 2017.

La hora de después de conseguirlo, antes de volver a conducir para Madrid, es rara. El viaje de vuelta es raro. Los días posteriores son raros. No fue un torneo como otros. Me cuesta recordar los detalles del momento en el que por megafonía escuchas tu nombre y que eres el campeón nacional, seguido de un aplauso. Pero os aseguro que es un momento increíble. 

Recuerdo más otros momentos, como la noche anterior, cenando unas pizzas con todo el equipo reunido. Hablando de resultados, de partidas, de pizza con piña o sin piña (ahora sí)… Y me recuerdo ahí sentado, con mi X-1, y con poco interés por mis partidas del día o por las que me esperaban al día siguiente. Estaba más pendiente de una conversación de WhatsApp con esa persona que tenía mi mente y mis pensamientos revolucionados. 

Y por eso tras ganar y empezar a darle alguna que otra vuelta a cómo es posible que estés recogiendo tu premio como ganador del torneo, la primera persona a la que escribes (aparte de todos esos grupos de magiqueros que ya están más que enterados por el minuto y resultado que han ido haciendo tus colegas) es esa a la que has tenido en tu cabeza todo el fin de semana entre ronda y ronda. 

A pesar de que puede que esa persona no sepa casi de lo que estás hablando ni sepa lo importante que puede ser para ti conseguir algo así. Pero tienes la sensación de que la situación emocional por la que pasabas pudo haber influido de alguna manera en lo que has conseguido. Si esa indiferencia por el resultado te hizo decantarte definitivamente por ese mazo. O si esa distracción constante hizo que afrontaras cada partida con mucho que ganar, y nada que perder. Nunca sabes del todo si algo de esto real, o simplemente estas idealizando los acontecimientos. Pero esta es mi historia de cómo gané el Nacional 2017. 

Playmat de la WMC en Niza, Castaway's Despair  ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Chris Rahn

 

Alguien ganará el Nacional 2018

Así que por todo esto puedo deciros que no os vengáis abajo si no tenéis claro si estáis jugando la lista correcta. Que el propio torneo es un buen momento para haceros vuestro primer 3-0 en draft. Y que da igual si habéis pasado por una mala racha, si estáis tan enamorados de alguien que todo lo demás os importa más bien poco, o si no os notáis confiados en vosotros mismos por la razón que sea, porque cualquiera podéis ganar este fin de semana. Seguid vuestra intuición y jugad tranquilamente cada ronda como si no hubiera ninguna otra después. 

Por mi parte voy a intentar defender el título e intentar ganarlo por segunda vez consecutiva, lo que obviamente sería increíble para mí. De hecho he testeado más que el año anterior; pero como os he querido hacer llegar con este artículo, puede que eso no sea imprescindible y no garantice nada. Ganar este torneo, como muchos otros, no es nada fácil. 

Si no lo consigo renovar, espero que la jugadora o jugador que lo consiga disfrute tanto como yo de la experiencia que es ganar este torneo único. Y que disfrute del World Magic Cup con un equipo tan maravilloso como del que formé parte el año pasado. Desde aquí le doy ya mi enhorabuena y le deseo lo mejor de lo mejor.

 

Dani M. Querol

@DaniMRebel