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Repaso al Mythic Championship de Londres

 

10-6 @ Mythic Championship London 

Desde luego no es un resultado con el que pueda sentirme decepcionado. Este es el torneo de mayor nivel, la Champions League del Magic. Aquí no hay rivales sencillos y cada victoria es un auténtico logro. Hace muchos años jugué mi primer Pro Tour en Barcelona. Entonces era un niño y no conocía a casi nadie de este mundillo, por lo que viajé solo al evento. No preparé absolutamente nada. Simplemente no era consciente del nivel que exigía Magic en este tipo de torneos. Empecé 3-0 y acabé 3-5. El corte al segundo día era 4-4, y el Booster Draft no se jugaba al principio, eran las tres últimas rondas. 0-3 en Booster Draft era el resultado que merecía en aquel torneo, ni siquiera sabía lo que hacían todas las cartas. 

 

Mucho tiempo después, Dani Toledo, Dani Martínez y un servidor, conseguimos regresar al Pro Tour (rebautizado como Mythic Championship) tras colarnos en el Top 4 del Grand Prix Liverpool, que era de formato Modern por equipos. Chobi también consiguió clasificarse, aunque él cambió este MC por el de Cleveland (nos dieron la oportunidad de hacer este cambio), y como es buenísimo y está totalmente imparable, consiguió plaza para Londres haciendo un récord de 11-5 en Cleveland. 

Ese es el récord clave en un MC, 11-5. Ese es el récord que te abre las puertas del siguiente MC. Es muy bonito pensar que vas a ganar el torneo, e imaginarte levantando una copa de casi un metro de longitud, pero nuestro objetivo era conseguir esas once victorias. Esto nos clasificaría al MC Barcelona en Julio. No era una tarea sencilla, y es que Modern es un formato muy complicado de afrontar. Muchas opciones y todas muy buenas, y no importa como predigas el metajuego, siempre puedes acabar jugando con Merfolks o Jeskai Control por muy poco populares que sean. La nueva regla de mulligan, junto a lo que denominaron “listas abiertas” en Modern, nos hacía enfrentarnos a algo completamente nuevo. 

 

Imaginad que vais a jugar el torneo de mayor nivel que existe. En parte me alegraba de que fuese Modern, puesto que como repetía a mis compañeros varias veces, “es el formato en el que menos en desventaja estás frente a cualquier jugador profesional”, esto lo veo así por un motivo muy sencillo. Si me siento a jugar en frente de Jon Finkel, y él juega Sultai Midrange y yo Esper Control en estándar, es posible que salga victorioso, pero os garantizo que en los 50 o más turnos que va a durar nuestra ronda, yo me voy a confundir más veces que Jon Finkel. Por el contrario, si él juega Humans y yo Tron, nuestra ronda va a durar 10 o 15 turnos, y no tengo mucho margen de error si lo que quiero es juntar las tres tierras de Urza y lanzar un Karn o una Wurmcoil Engine. De hecho, si consigo hacer esto en el tercer turno, es muy probable que gane la ronda, independientemente de si quien tengo en frente es Jon Finkel, Thalai, o mi vecina del quinto. Sabía que tenía que aprovechar este factor. Sabía que tenía que jugar un mazo capaz de algo como esto. 

¿Qué repercusión tenía esa regla de “listas abiertas”? Para mí, toda. Conocer la estrategia del rival antes de empezar a jugar en un formato como Modern es una ventaja muy grande. Por eso, y porque soy un enamorado del mazo desde que hace meses se hizo popular, empecé a insistir a mis compañeros en jugar Whir Prison. Este es un mazo que ya debí jugar en el GP Bilbao y no lo hice por miedo a que el metajuego estuviese adaptado. En Magic Online seguía cosechando buenos resultados, y las rondas que perdía eran contra UW Control (un mazo al que no puedes ganar jamás) y contra cartas inesperadas en el momento menos oportuno. Siempre me quedaba con la sensación de que podría haber jugado alrededor de ciertas cartas de haber sabido que estaban ahí, o que por el contrario fui demasiado conservador pensando que me ganarían cartas que no estaban en el mazo de mi rival. De repente, estos dos factores quedaban solucionados gracias a esta nueva regla con las listas. 

 

Barajamos y testeamos varias opciones. Ad Nauseam fue nuestra favorita durante varios días, y llegamos a convencernos de jugarla antes de saber la regla del intercambio de listas, y es que como ya sabéis, la otra regla que cambiaba era la del mulligan. London Mulligan lo llaman. Todos los mazos se benefician de esta regla, pero unos más que otros, como es de esperar. Tron se beneficia mucho. También lo hacía Ad Nauseam. Un mazo con 4 Lotus Bloom y 4 Leyline of Sanctity en el banquillo y que además se basa en juntar dos cartas. Para qué queremos más. 

Ad Nauseam - MtG Art

Ad Nauseam ©2019 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Jeremy Jarvis

En realidad descartamos Ad Nauseam porque iba algo así como 30-70 contra Grixis Shadow y 0-100 contra Humans, a pesar de que el resto de mazos populares como Tron, UR Fenix, Hardened Scales, Burn o Dredge eran buenos cruces. Además, el mazo se moría solo en un porcentaje de partidas lo suficientemente alto como para descartarlo en mi opinión. Si Joy no está dispuesto a jugar el absurdo mazo de combo, no elijáis el absurdo mazo de combo. Chobi estaba totalmente convencido de jugar Esper Control, y Dani M iba a jugar 4 Aether Vial porque sin ellos bajo la almohada no puede dormir bien. Dani T y yo seguíamos buscando un mazo, pero todos mis esfuerzos y mi tiempo estaban dedicados a masterizar Whir Prison. 

 

¿Conocéis el canal de Twitch de susurrus_mtg? Si no es así, y queréis jugar este mazo, empezad ahora mismo a seguirle y verle cada día. Me pasaba horas todos los días viendo jugar al creador del mazo, e intentaba empaparme del por qué en cada situación. De vez en cuando probábamos un mazo absurdo con el que creíamos que ganaríamos a todo el mundo gracias a buenos cruces y el London Mulligan. Mazos como RG Ponza, RG Valakut, Colorless Eldrazi... Lo mejor de cada casa. Nada funcionó. 

Una semana antes del evento, yo ya había decidido que jugaría Whir Prison, y Dani T se subió al carro del Chalice of the Void tras unos días de muchas dudas y un poco de desesperación. Los últimos días del testeo los pasaríamos jugando Booster Draft imprimiendo las cartas de War of the Spark, ya que el set salía a la venta a la vez que comenzaba el Mythic Championship. Era imposible testear de otra manera, ya que las cartas no estaban disponibles en ninguna plataforma digital y aún no se podían adquirir en físico. Jugamos varios drafts, cada uno iba cuando su vida laboral/sentimental se lo permitía. Creo que pude acumular 4 o 5 Drafts antes de comenzar el torneo. Teníamos claro que nos gustaban las estrategias UR Spells, UB Control y GW Proliferate. RW Aggro nos parecía decente pero se quedaba corta. Nadie consiguió hacer funcionar bien UG Proliferate. UW Flyers nos parecía mala, igual que WB Midrange, era un popurrí sin sentido. La posibilidad de jugar 4 o 5 colores con base verde y con los artefactos fijadores de mana estaba ahí, y era importante mantenerse abierto durante el mayor tiempo posible, ya que puede que en el segundo sobre abrieses una bomba en forma de Planeswalker y de esa manera aún estabas a tiempo de jugarla. 

Chalice of the Void - MtG Art

Chalice of the Void ©2019 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Mark Zug

Esto es lo más importante de este formato. El número de bombas es extremadamente alto, ya sabéis, esas cartas que pueden ganar una partida por sí solas sin necesidad de mucha ayuda, tan solo tienen que sobrevivir. Era muy probable que tu rival tuviese una o varias de estas, y también que tú contases con alguna. Muchas partidas se decidían por estas cartas. En el testeo, por ejemplo, tuve un mazo RB Midrange con Ugin y Sharkan, y ganaba todo el rato curvando uno de estos dos mientras aguantaba la mesa con removal y bloqueadores eficientes. Perdí varias veces contra Gideon Blackblade curvado en tercer turno. De repente aparecía Nissa en una mesa equilibrada y habías perdido sin saber muy bien por qué. Algunas cartas míticas estaban también totalmente descompensadas, y este no es el problema, ¡el problema es que había muchas! ¿Os habéis leído los nuevos dioses? ¿O el ciclo de “finales”? ¡Una auténtica locura! 

 

El jueves por la mañana cogemos un avión a Londres. Solo llevaba 75 cartas de Modern. No había dudas, y si las había ya daba lo mismo porque la lista se entrega el miércoles por la noche. Ya no había vuelta atrás. Nos jugamos un Draft extra en el propio evento y puedo volver a comprobar que Nissa es estúpida ya que la tengo en mi mazo y no pierdo ni una sola partida en la que consigo resolverla. Por la noche no encontramos un plan más divertido que resolver el mirror de Whir Prison, y jugamos unas cuantas partidas analizando en qué momentos y de qué manera se te escapa la victoria. Fascinante. 

Por la mañana, nos sentamos para comenzar el Draft. En mi mesa no hay ningún jugador perteneciente a la MPL ni Hall of Fame, supongo que a pesar de todo lo difícil que pudiese ser esta mesa, era floja para ser un Mythic Championship. Acabo con una UR Spells con bastante removal, trucos y sinergia, pero sin bombas. Cero bombas. Esto me pasaría factura. Todos mis rivales tenían bombas: Rhonas, Nissa, Tolsimir, Roalesk... Cada partida había una rara o mítica al otro lado de la mesa dominando la situación. Gané la primera ronda 2-0 y perdí las dos siguientes 1-2. Fueron partidas bastante ajustadas, tanto las que gané como las que no. ¿Marcaron la diferencia las bombas de mis rivales? Por supuesto. Este formato es así, y a pesar de ello quedé contento con el mazo que había drafteado. Faltaban algunas cartas para que fuese realmente bueno, pero funcionaba bien en líneas generales. 

En Modern conseguí hacer un resultado de 4-1. Perdí la primera ronda contra UW Control, un emparejamiento que nunca quieres ver porque no puedes ganar si tu rival sabe lo que tiene que hacer y no roba extremadamente mal.

 

Tras esto, entré en racha con los siguientes cruces:

Ad Nauseam 2-1 (Eric Froehlic)

UR Fenix 2-0

Esper Control 2-0

Grixis Shadow 2-1 (Steve Rubin)

Esper Control es tan malo como UW Control, pero mi rival robó extremadamente mal y me concedió de manera prematura la primera partida cuando yo tenía activo Crucible of WorldsTectonic Edge. En realidad, si el mazo de control busca sus tierras básicas en lugar de las dobles, puede jugar a placer sus Cryptic Command y Planeswalkers para vencer de manera cómoda. 

 

Acabar 5-3 tras empezar 1-3 me dejaba con un buen sabor de boca. No puedes pedir más. Cuando has hecho 1-2 en Draft solo piensas en conseguir el 4-4 necesario para pasar al segundo día. Avanzar con una victoria extra tras cuatro wins seguidos en Modern es extraordinario. 

 

Mi mesa de Draft del segundo día es más complicada que la primera, y mi mazo es mucho peor. Si en el primer draft, a pesar del resultado, quedé contento con mi mazo, en este no puedo decir lo mismo. No supe leer las señales desde el principio y acabé con una WB midrange con Ugin como bomba. La calidad del removal era bastante buena, pero mis criaturas daban lástima y sabía que me iba a costar rascar una sola victoria. Creo que en este momento me vine un poco abajo y no jugué mis rondas de manera óptima, puesto que hacer un buen Draft era clave para conseguir el 6-2 que me pondría en el récord de 11-5 que nos poníamos como objetivo. Pensaba que tenía un mazo de 0-3. De hecho empecé 0-2 llevándome buenas palizas. Sin embargo, no era el día de mi tercer rival, que a pesar de tener un mazo mucho mejor que el mío, se atasca de mala manera y consigo salvar los muebles contra todo pronóstico y al menos rascar una victoria con un mazo que era una basura. Otro 1-2 y un récord total de 2-4 en Draft. Al menos ya sé dónde hay que mejorar de manera urgente. 

Ugin, the Ineffable - War of the Spark Arts

Ugin, the Ineffable ©2019 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Daarken

 

Volvemos a Modern y consigo otro 4-1, acumulando los siguientes récords:

Cheerios 0-2 (Ken Yukuhiro)

Amulet 2-0

RG Valakut 2-0

Amulet 2-1

UR Fenix 2-0

Cero Tron y cero Humans en la parte de Modern, y un resultado de 8-2 que me deja totalmente satisfecho con la elección del mazo y las partidas que jugué. Una pena no haber podido pelear un poco más la parte de Booster Draft, ya no solo por quedarme a una victoria de encadenar dos MC seguidos, sino por ambición personal de demostrarme a mí mismo que puedo competir a este nivel. Tocará mejorar, seguir testeando cada día y buscando una nueva oportunidad en los recién establecidos MCQ. 

 

La experiencia de jugar un MC años después es plenamente satisfactoria, y más aún si lo haces junto a buenos compañeros y amigos como fue en este caso. Una experiencia que no olvidaremos, y por la que vale la pena seguir peleando y compitiendo cada día en un juego como este. 

 

Os recomiendo a todos y todas que tratéis de conseguir una plaza para el MC Barcelona en estos MCQ. Nosotros estaremos ahí, dando lo mejor en cada torneo. 

 

José Luis Velázquez

@Joy_MTG

Etiquetas: Modern, Draft, Torneos, War of the Spark